viernes, 19 de agosto de 2016

RUTINA

No son sólo las agujas del reloj que giran circularmente sin cesar
La podrida sociedad se une a tal giro circular
caminamos, pero ya sabemos cuál será nuestro destino final.

Los muertos deambulan bajo el brillante sol
soñando con mágicos reinos controlados por poderosos
los niños sonrientes en el parque dan de comer a las lindas ardillas.

Bellas damas son visitadas por fieles clientes,
las esposas lloran,
los hijos van a las escuelas con zapatos rotos
el humo del carro asfixia a los amantes citadinos.

Nuestras almas se fríen en grasientos sartenes
bailamos la danza de la lluvia ácida,
nuestros llantos nutren los riachuelos con tóxicos desperdicios
al momento que esperamos ansiosamente la próxima quincena.

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